La Historia de Saab comenzó en 1.937, cuando se fundó la marca con la idea de fabricar aviones para abastecer a las fuerzas aereas suecas. Tras la II Guerra Mundial la demanda de aviones descendió y la firma nórdica se vio obligada a diversificar sus productos, tomando la decisión de fabricar automóviles además de aviones. En menos de un año, el equipo de diseño (en el que sólo uno de los ingenieros tenía carné de conducir) capitaneado por Gunnar Ljungström tuvo listo el primer prototipo con el chasis nº 92001. Un año más tarde se fabricaron otros tres prototipos , que completaron cada uno más de 200.000 km de pruebas y que acabaron convirtiendose en el Saab 92, cuyas primeras 20 unidades salieron de fábrica en Abril de 1.949. Para muchos los primeros Saab se asemejaban en exceso a una carlinga de avión, y es que Saab, hasta ser absorbida por General Motors a finales de los noventa, siempre inprimió en sus modelos algo que recordaba su pasado aeronautico.