Durante los años 50 Gran Bretaña se encontraba en una situación de crisis, lo que potenció la aparición de importación de coches de pequeño tamaño y bajo consumo. BMC (British Motor Corporation) encargó a Alec Issigonis el desarrollo de un pequeño automóvil que desplazase a los vehículos importados tipo Isseta. En marzo de 1.957 comienzan los primeros estudios y en agosto de 1.959 son presentados a la prensa dos Mini, uno bajo la denominación Austin Seven y el otro bajo la de Morris Mini minor.

El Mini debía ser un coche compacto, de no más de 3 metros de longitud y con espacio suficiente para cuatro ocupantes. Se optó por una carrocería de formas cuadradas y caídas verticales aunque con aristas redondeadas. El 80% del volumen del coche se destinó al habitáculo y el 20% restante a la mecánica. La superficie acristalada era considerable, lo que hacía que el habitáculo fuera luminoso y con una buena visión periférica, ideal para un coche tan urbano. Al tratarse de un coche económico los acabados interiores renunciaban a lujos comunes de la época como la madera y el cuero, lo que penalizó la acogida del coche.

En cuanto a la mecánica, el motor adoptado fue el que equipaban los Austin A 35, aunque su cilindrada se aumentó hasta los 848 c.c. Para ahorrar espacio, el motor se montó de forma transversal, lo que hacía que el radiador se situase en al lado izquierdo paralelo a la rueda y el encendido quedase detrás de la parrilla. esta disposición no producía ningún problema de refrigeración, aunque sí provocaba problemas de encendido, que estaba muy expuesto a la lluvia. El motor y la caja de cambios se construyeron en un mismo bloque con el fin de ahorrar espacio, y para evitar incómodos ejes de transmisión que además restarían espacio al habitáculo se optó por la tracción delantera, lo que no gustó a los ingleses, que acostumbrados a la propulsión trasera, veían la tracción delantera como un diabólico invento continental. En 1.967, con la segunda versión del Mini apareció una versión más potente de 998 c.c. denominada Mini 1.000.

En la continua lucha por ganar espacio, se montaron pequeñas ruedas del tipo "tubeless" de 250 mm, a pesar de los problemas que estas acarreaban como el rápido desgaste, poco espacio para los frenos, elevadas velocidades de giro, gran sensibilidad a los obstáculos y sobrecarga de rodamientos. En el apartado de suspensiones los muelles fueron sustituidos por elementos de caucho, que además de sus propiedades elásticas, tenían un cierto grado de amortiguación, lo que permitió montar unos amortiguadores más pequeños. En 1.964, se incorporó la suspensión "hydrolastic", que unía los ejes delanteros y traseros mediante conductos hidráulicos y disminuía el balanceo.

El despegue comercial fue lento, y su éxito comenzó por Londres y las grandes zonas urbanas y desde allí se fue extendiendo poco a poco. Entre las versiones del Mini destacan el furgón de chapa, del que luego derivó una versión familiar, la pick-up, el Moke (un pequeño todo-terreno) y por su puesto las versiones deportivas Cooper, equipadas con motores de 34 a 75 CV. En España entre 1.968 y 1.975 Authi fabricó bajo licencia 126.378 unidades de Mini en todas sus versiones. El Mini, fue fabricado hasta 1.980, cuando fue sustituido por el Metro, aunque se siguieron fabricando pequeñas series especiales hasta finales de los 90.

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